Llueve. Se funden agua y aire, caen cerca de tus pies. Aroma de otoño, frío en suspenso. Bienvenidos los recuerdos, te observo como nene inquieto. Disconforme por no tenerte cerca, saturado de sueños rotos. Trato de retenerte, se abren las puertas.
Afuera la inmensidad, siguiendote de cerca, apenas tu sombra. Cesa la lluvia, lo que estaba seco ahora está mojado. Lo que se había abierto, ahora está cerrado. Y (como si) fuera poco, tocarte entre líneas. Sostenerte ante semejante cielo con tal de no perderte de vista. Queriendo cuidarte de los minutos, protegerte de un segundo traicionero. Evitarte odiarme. Producirte sudor de mujer.
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